Las cortinas son un elemento que hay que elegir con sumo cuidado a la hora de decorar nuestra casa. Pero no son sólo un elemento decorativo, sino que contribuyen enormemente a mejorar el confort de nuestro hogar, ya que ayudan a controlar la luz que entra y a mantener nuestra privacidad en el interior. Por eso te queremos dar unos pequeños consejos para elegir unas buenas cortinas.

 

Función de las cortinas:

Para realizar una buena elección, lo primero que tendremos que hacer es pensar qué función queremos que cumplan nuestras cortinas: si queremos que filtren la luz del sol, que oculten la habitación del exterior, que consigan un efecto de ampliación o reducción de la habitación o la ventana, o que tengan una mera función decorativa, entre otras.

Finalidad de las cortinas

Una vez tengamos muy clara la función, ya estaremos en condiciones de decidir qué tipo de cortina y con qué tipo de tela, instalar. Para las habitaciones en las que entra poca luz natural, será conveniente colocar cortinas ligeras y translúcidas, para que permitan la entrada de luz, pero a la vez aseguren la intimidad.
En cambio, las habitaciones que estén expuestas a muchas horas de sol directo requieren el empleo de telas más gruesas. Para estas últimas, el blackout es una buena alternativa, que consisten en telas muy grandes y pesadas que bloquean por completo la luz del sol y que además aportan aislamiento de la temperatura exterior.

Decoración
En cuanto a la decoración de la propia cortina, hay que evitar mezclar estampados, ya que esto produciría un efecto un poco recargado y caótico. De modo que, si el tapizado de los muebles de nuestro salón es de estampados, las cortinas deberán ser lisas, o, como mucho, con un estampado básico de rayas o cuadros.

Los colores
También puede ser muy interesante la combinación de colores y telas para conseguir una bonita decoración. Para grandes ventanales como los que puede haber en el living, se podrían combinar cortinas opacas de colores oscuros con otras finas en tonos mucho más claros. Esto puede ser muy práctico además, ya que las cortinas gruesas se pueden cerrar en los momentos de más sol y las finas pueden contribuir a la intimidad cuando no sea necesario controlar la entrada de luz. A su vez, es importante remarcar que los colores más oscuros hacen que la habitación parezca más pequeña y viceversa.

Tipos de cortinas
Una última decisión a tomar sería el tipo de cortina que queremos instalar, es decir, el tipo de sistema que emplea para abrirse y cerrarse. Las cortinas de rieles son las que cuelgan mediante guías deslizantes en rieles instalados sobre las ventanas. Son las más adecuadas cuando el espacio entre el techo y la ventana es reducido, ya que ocupan muy poco espacio. Los estores o cortinas romanas o venecianas, en cambio, se pliegan verticalmente y lo que hacen es ahorrarnos espacio alrededor de la ventana y aportar una mayor sensación de sencillez a la habitación.

Es importante también tener en cuenta el tipo de ventanas que tengamos en casa, ya que unas ventanas oscilo-batientes pueden dificultar el uso de estores. Para este tipo de ventanas sería más cómodo instalar cortinas correderas, por ejemplo.